
Psicología Práctica

Dormir poco no solo deja cansancio: puede colarse en tu día como fallos de atención, respuestas más lentas y despistes que aparecen de golpe. Entender qué ocurre en el cerebro cuando se repiten las noches cortas ayuda a explicar por qué algunas tareas simples se vuelven sorprendentemente difíciles.



















